Una hogar entre versos
- Yatsiry Monserrat Jiménez Mayen
- 14 may 2025
- 2 Min. de lectura
ECOS DE POETISAS
14 de mayo, 2025

A lo largo de estas columnas —que he escrito no tan religiosamente cada semana como me gustaría— he presentado a múltiples poetas latinoamericanas. Todas con diferentes puntos de vista, distintas luchas, épocas diversas… pero unidas por ese mágico espíritu que reaviva la poesía en quienes la crean y en quienes la leen.
Porque las letras, los escritos, la poesía, son mucho más que simples oraciones en conjunto. Son trincheras en las que puedes refugiarte, desde donde puedes resistir o incluso descansar de la tribulación del existir. Al escribir sobre estas poetas semana tras semana, intenté también reinventarme, salir de mi zona de confort y dejarme envolver por las palabras de mujeres que han quedado en el olvido o que no han recibido el reconocimiento merecido.
De forma personal, la poesía se ha convertido en mi hogar. Las palabras me acogen y me enseñan. A veces quiero ser el poema, pero usualmente soy la poeta. Me enfoqué en destacar voces femeninas porque creo fervientemente que en la feminidad existe una fuerza caótica y transformadora, capaz de hacerte sentir todo a flor de piel. Es un lugar místico, cargado de sensibilidad, de resiliencia, de pasión.
Ellas —las poetas— hacen que la melancolía sea compartida y, por ende, más llevadera. Porque, al final de cuentas, alzar la voz siendo mujer ha sido históricamente un acto de rebeldía. Y más aún cuando se hace desde una trinchera donde jamás se pierde la sensibilidad ni la belleza.
Y creo que con lo único que podría cerrar esta serie de columnas, es con una frase que me encanta profundamente:
“La poesía no es un lujo. Es una necesidad vital para quienes escribimos: nos da una identidad, una voz, una morada.”
Por: Yatsiry Mayen



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