top of page
Buscar

TRACK FANTASMA: Hablemos del IMS

  • Ernesto Ávila
  • 18 mar 2025
  • 2 Min. de lectura

Por Ernesto Ávila


Desde canciones para la película Coco, hasta hasta hacer una canción sobre el típico anuncia ambulante «se compran, colchones, tambores…», el IMS, es sin duda, uno de los artistas actuales que mejor expresan aquello que es México, utilizando elementos de la música tradicional mexicana pero también mezclando la cotidianeidad y la cultura pop. 


Instituto Mexicano del Sonido es el proyecto fusión del productor y DJ Camilo Lara. A lo largo de casi dos décadas de trayectoria, el IMS (o MIS, en inglés), se ha encargado de definir un estilo que combina los elementos del folclor mexicano con producciones vanguardistas y herramientas digitales regulares en estilos musicales de otras partes del mundo. 


Lara ha encontrado la forma de llevar cada vez más lejos los sonidos típicos de México ,desde agregar un sub-bass a una cumbia, hasta hacer una canción sobre el fierro viejo. 

Aunque su discografía no es muy extensa, desde su álbum debut Piñata, el IMS marcó un estilo que no pasa desapercibido. Esta entrega está marcada por canciones como La Kebradita, que mantiene una letra y melodía en la voz completamente tradicional de la cumbia, sin embargo, está mezclada con un beat de hip-hop del estilo old school, agregándole synth leads con sonidos de plucks, trompetas de grupo versátil y diferentes efectos de sonido.


En su más reciente trabajo discográfico, Distrito Federal, Camilo Lara plasmó iconos culturales de México como las quesadillas en DIos, una suerte de cumbia huapanguera con un drop casi de dubstep, con sintetizadores ácidos y crujientes que acompañan a la jarana y al acordeón en los coros.


Como productor, Camilo Lara ha trabajado en colaboración con artistas de la escena del hip-hop mexicana, siendo uno de los productores recurrentes del rapero Santa Fe Klan y también ha trabajado con la artista Silvana Estrada; estos artistas, aunque son muy diferentes, se apoyan del aclamado productor, utilizándolo como hilo conductor para lograr un sonido emergente, pero mantenga una esencia en las raíces mexicanas. 


Proyectos como el Instituto Mexicano del Sonido, son claros ejemplos de como el sabor del folclor mexicano no es diluido al combinarlo con géneros o estilos de otras partes del mundo, sino que vuelve aún más rica la escena musical del país, atrayendo a quienes buscan un sonido renovado en lo tradicional o aquellas personas que  disfrutan de la música electrónica, pero quieren conocer más del sonido clásico de México. 



 
 
 

Comentarios


bottom of page