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Oigan, ¿y la selección?

  • Carlo Clavellina
  • 29 ene 2025
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 23 feb 2025

En el punto.

Escrito por: Carlo Clavellina


En medio de la novela melodramática entre la directiva del Cruz Azul y Anselmi, el paso imparable del tricampeón en la liga y los preparativos en el Azteca para el mundial, me vino a la mente la siguiente pregunta... ¿y la selección?


Han pasado casi tres años desde el último gran fracaso de la Selección Mexicana en el mundial de Qatar 2022, y con la próxima copa mundial a la vuelta de la esquina, (donde por mala suerte podemos nombrarnos anfitriones, aunque solamente tres ciudades del país serán sede), el futuro del combinado nacional parece más incierto que en un inicio, y las expectativas generadas por la próxima justa, aparentan ser cada vez más sombrías.


Desde aquel vergonzoso episodio en nuestra historia futbolística, han pasado por el banquillo de la selección tres directores técnicos e incontables promesas de mejoras, de cambios generacionales y de remedios para los enormes males de nuestro futbol. Sin embargo, aún no se tiene ningún plan, ninguna idea, ni siquiera un equipo establecido para poder competir en el mundial.


La semana pasada, Javier Aguirre comandó una selección parchada con jugadores de medio pelo provenientes de la Liga MX, para dar un tour en Sudamérica, donde los resultados solo dejaron más dudas. Dejando a un lado el hecho de que el entrenador mexicano ya había presentado su renuncia, la cual no le fue aceptada, lo cierto es que no se logra percibir un equipo o un jugador que pueda hacer diferencia en la próxima justa mundialista.


Las vacas sagradas como Ochoa, Lozano o Guardado ya no son confiables, y las nuevas caras como Henry Martín o Santiago Giménez no tienen minutos con el seleccionado nacional, ni siquiera son prestados por sus equipos, así que la probable combinación de jugadores de la que dispondrá el próximo seleccionador nacional, resulta ser una mezcla terrible entre viejos y nuevos muy similar a la anteriormente presentada en Qatar 2022, solo que, en esta ocasión, las nuevas caras podrían ser jugadores como Guillermo Martínez, cuyo juego en los Pumas es más que deficiente y ni siquiera puede compararse con el nivel internacional.


Ante nosotros, está el que quizás sea el peor equipo de selección nacional, sin un cuadro titular, sin referentes, con jugadores que aparecen un día y desaparecen un semestre; no hay una idea clara de juego, ni siquiera un plan alternativo, por lo que personalmente, empiezo a tener mucho miedo con el papel que el tri puede tener en su propia fiesta, en su propio mundial.





 
 
 

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