¡NO! … No mires a otro lado…
- Hazel Sandoval
- 15 mar 2025
- 3 Min. de lectura
UNIVERSITARIOS CONTRARELOJ
10 de marzo, 2025
Comenzaré preguntándoles: ¿cómo están?, ¿cómo ha fluido su semestre?
Ahora que el 8M se encuentra a flor de piel, me pregunto cómo lidiamos los Universitarios con la violencia de género.
No es una situación que se limite a un sector social o económico; ya es bastante riesgo cuando salimos de casa a las 5 de la mañana y mientras caminamos hay un constante miedo, o cuando volvemos a casa, que ni siquiera son altas horas de la noche, pero corres el riesgo de ser violentada en cualquier momento. Es preocupante darse cuenta de que también corres riesgo en la universidad.
Cuántas de nosotras hemos sufrido acoso por algún compañero que le parece muy propio hacer comentarios desagradables porque decidiste llevar un escote, una falda, etc.
Cuántas veces hemos escuchado que nos violentan porque nuestro cuerpo no está dentro de los estereotipos sociales, y el que creías tu amigo, al que le dabas toda tu confianza decidió que tenía derecho de sobrepasarse contigo solo porque te encontró en un momento vulnerable.
Si hiciéramos una encuesta, ¿qué porcentaje creen que habría en su Instituto de mujeres que han escuchado: “Perdóname, estaba tomado, no sabía lo que hacía”, “Es que tú tuviste la culpa, no deberías de vestir así”, “Eso te pasa por llevarte con hombres”?
El problema se vuelve más grande cuando el acoso y el abuso provienen de profesores, cuando a mitad de clase arrojan el comentario más machista que existe, cuando te sientas enfrente y te incomoda la forma en que mira tus piernas, cuando tienes una mala calificación y al pedir una asesoría ellos sugieren “mejorar tu evaluación” a cambio de algún favor sexual, o en los casos más graves cuando esas sugerencias se convierten en una violación o un feminicidio. ¿Cómo lidiamos con esto cada día?
Pensariamos que los Institutos despues de tantas platicas, y conferencias sobre violencia de género, serian los primeros en cuidar de sus estudiantes ante una situación de este tipo, es demasiado triste darnos cuenta que no es asi, que “Prefieren arreglar el asunto de manera interna” que no es necesario escalar la situación por que seguramente “Solo fue un malentendido”, por que el compañero que ya tiene denuncias de acoso se lleva tan bien con los profesores que les parece imposible que sea un violentador, o porque el profesor que ofrecio un 10 a cambio de sexo, o toco indebidamente a sus alumnas es “Compadre” del director/a, entonces, quien nos cuida realmente, cuando no solo debemos preocuparnos por lo que nnos pueda pasar al salir o al volver a casa, ahora no solo debemos preocuparnos de rendir en nuestra educación si no también de que no nos toque vivir un abuso por parte de algun docente o compañero por que al final el instituto decidira mirar a otro lado y solo terminarás sufriendo mas acoso, no solo por parte de tu violentador, también por los amigos de este que han decidido hacer oidos sordos aunque tu denuncia no a sido la única.
Es triste darnos cuenta de que en los lugares donde debería de comenzar la lucha contra la violencia, como lo son las escuelas, son de los primeros lugares donde deciden minimizar el problema y mirar a otro lado.
La solución no es salir huyendo, porque ninguna es culpable de haber sufrido algún tipo de violencia o acoso; la solución no es agachar la cabeza porque hay personas que decidieron responsabilizarte a ti de las acciones de tu violentador.
La solución es luchar y resistir, y no bajar la voz porque merecemos ser escuchadas, y merecemos recibir una educación de calidad donde nuestra preocupación sea nuestro aprendizaje y no nuestra integridad.
Hoy no te pongas los lentes rosas; concientiza y reflexiona. Dejemos de ser víctimas y dejemos de ser parte del problema. Sube todo el volumen de tu voz para ser escuchada.
Y disfruta la recomendación de la semana.

Hazel Sandoval



Comentarios