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La filtración que no debía ser: ¿qué puedes llevar realmente al cine?

  • Foto del escritor: Diego "Turbina" Martínez Aguilar
    Diego "Turbina" Martínez Aguilar
  • 20 feb 2025
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 23 feb 2025

Corre Cinta

Escrito por: Diego Alberto Martinez Aguilar


Los amantes del cine en México están acostumbrados a un ritual inquebrantable: comprar sus palomitas, refresco y, para los más entusiastas, hasta unos nachos bien bañados en queso amarillo. Pero, ¿qué pasaría si pudieras llevar tu propia comida sin temor a ser detenido en la entrada? Una supuesta filtración de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) ha revivido la discusión sobre lo que realmente está permitido ingresar a las salas de cine, hace unos días, en redes sociales y algunos medios de comunicación, comenzó a circular información que afirmaba que la PROFECO habría filtrado una lista de alimentos permitidos en las salas de cine, lo que generó sorpresa y un intenso debate. De acuerdo con estas versiones, los complejos cinematográficos estarían obligados a permitir la entrada de ciertos productos, siempre y cuando no representaran un riesgo para la higiene o la experiencia de los demás asistentes. ¿Pero es esto real o simplemente un nuevo episodio de desinformación digital?


Entre la filtración y la realidad

A pesar del revuelo que causó la supuesta filtración, hasta ahora no existe evidencia de que la PROFECO haya publicado un listado oficial con los alimentos permitidos en los cines. Más bien, parece tratarse de una interpretación exagerada de recomendaciones previas emitidas por la dependencia. Lo que sí es un hecho es que la PROFECO ha señalado que las políticas de los cines no pueden ser abusivas ni limitar los derechos del consumidor, lo que abre la puerta a futuras aclaraciones o, incluso, a litigios por parte de los asistentes.


¿Y ahora qué sigue?

Mientras las autoridades no hagan un pronunciamiento definitivo, los consumidores seguirán en una zona gris: algunos lograrán entrar con sus snacks sin problemas, mientras que otros serán detenidos por los empleados del cine. La pregunta de fondo es si los grandes complejos están dispuestos a renunciar a su lucrativa venta de alimentos o si, por el contrario, buscarán nuevas estrategias para mantener su negocio intacto, por lo pronto, la próxima vez que vayas al cine y te cuestiones si puedes llevar tu propia botana, recuerda que la información en internet a veces es más ficción que realidad. Como en toda buena película, la verdad suele revelarse en los últimos minutos.


 
 
 

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