top of page
Buscar

La adicción a estar ocupados: ¿realmente tenemos tanto qué hacer o solo huimos del vacío?

  • Mirbill Valeria León Calderón
  • 26 mar 2025
  • 2 Min. de lectura

Crisis de los 20"s

Escrito por: Mirbill Valeria León Calderón


La adicción a estar ocupados: ¿realmente tenemos tanto qué hacer o solo huimos del vacío?

Vivimos en un mundo donde estar ocupados es sinónimo de éxito. Nos hemos convencido de que tener la agenda llena, correr de un lado a otro y tachar pendientes interminables nos hace más valiosos. Pero, ¿realmente tenemos tanto qué hacer o solo estamos huyendo del vacío?


El miedo al silencio y a la introspección


Piénsalo: ¿cuándo fue la última vez que estuviste en completo silencio, sin música, sin notificaciones, sin estímulos externos? ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste contigo mismo, sin hacer nada? Para muchos, la respuesta es incómoda, porque detenerse significa enfrentarse a los pensamientos que hemos ido silenciando con ocupaciones.


Nos da miedo estar solos con nuestras emociones. Es más fácil mantenernos ocupados que sentarnos a cuestionarnos si estamos felices, si estamos donde queremos estar o si la vida que llevamos realmente nos llena. En un mundo que nos premia por producir, detenerse se siente como un lujo o, peor aún, como un fracaso.


Redes sociales, grind culture y la obsesión por el multitasking


Las redes sociales refuerzan esta idea con el grind culture, esa mentalidad que nos dice que si no estamos trabajando en algo, estamos desperdiciando el tiempo. Vemos a influencers hablar de cómo se despiertan a las 5 a.m., hacen ejercicio, trabajan en cinco proyectos y aún tienen tiempo para leer, meditar y socializar. Y claro, nos sentimos culpables por no hacer lo mismo.


El multitasking se ha convertido en la norma. Responder mensajes mientras escuchamos un podcast, comer mientras trabajamos, ver una serie mientras revisamos el correo. Ya no sabemos hacer una sola cosa a la vez porque sentimos que no es suficiente. Pero, ¿realmente estamos siendo más productivos o solo estamos ocupando nuestra mente para no pensar?





¿Cómo salir de este ciclo sin sentir culpa?


Aprender a estar en silencio: No necesitas meditar por horas, pero sí darte espacios sin distracciones. Un paseo sin música, cinco minutos de respiración, simplemente sentarte en tu cuarto sin hacer nada.


Cuestionar el concepto de productividad: No eres más valioso por cuánto haces, sino por quién eres. El descanso no es un premio, es una necesidad.


Desconectarte sin remordimientos: No tienes que contestar mensajes de inmediato ni estar disponible todo el tiempo. El mundo sigue girando si te das un break.


Hacer una sola cosa a la vez: Redescubre la sensación de leer sin interrupciones, comer sin una pantalla enfrente, hacer ejercicio sin contar calorías en una app.


Estar ocupado no es malo: Pero hacerlo por miedo al silencio, sí. Tal vez no necesitamos más tareas en nuestra agenda, sino más momentos para escucharnos a nosotros mismos.

La adicción a estar ocupados: ¿realmente tenemos tanto qué hacer o solo huimos del vacío?


 
 
 

Comentarios


bottom of page