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“Fandoms: ¿El qué cosa de qué?”

  • Foto del escritor: Ilai Valencia
    Ilai Valencia
  • 28 ene 2025
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 21 feb 2025

Ready, set, ¡GeekOn!

28 de enero, 2025


Desde la segunda mitad del siglo pasado hemos sido testigos del desarrollo masivo de un fenómeno social que nos da un parteaguas para marcar el inicio de una nueva era: los fandoms. En realidad, el primer registro de un “fandom” surge de los años 30´s y era sobre nada más y nada menos que ¡ciencia ficción!


Para aquellos que pertenecen a generaciones de los años 2000's hacia atrás, puede sonar más familiar el término “club de fans”, aunque estos se realizaban con pequeños grupos de personas -en comparación a los millones reunidos en la actualidad- que pertenecían a la misma zona y un gusto en común, con breves reuniones cada tanto para sentarse a hablar por horas de aquello que tanto amaban, fuese un artista, una boyband o una saga, por ejemplo. 


Hoy en día, la comunicación ha evolucionado junto con la tecnología y estas en conjunto han hecho de las suyas para permitir el desarrollo de lo que llamaré “globalización inmediata’’, pues no sólo estamos informados acerca de distintas culturas o modas presentes alrededor del globo, sino que nos encontramos en la época de la inmediatez. Cada día es menor el tiempo que debemos esperar para estar enterados de los sucesos que ocurren al otro lado del mundo; por ejemplo, un partido de fútbol que ocurre en otro país ya no es un evento perdido para el cual tienes que pagar un canal especial o comprar un periódico a la mañana siguiente para conocer el resultado y los hechos más importantes del suceso. Basta con tomar el celular y escribir unas cuantas palabras en el buscador, ¿o no tienes tiempo? No te preocupes, el asistente de tu teléfono puede hacer la búsqueda por ti. 


Resulta maravilloso el resultado de toda una existencia trabajando en la evolución y en facilitar la vida humana; agradecemos a aquel que nos brindó la oportunidad de poder escoger lo que nos gusta y lo que no. Eres libre de decidir qué música escuchar, a qué actor admirar, qué saga de libros o de películas es tu favorita; aún más impresionante, la capacidad de estar enterados de todos estos al instante e incluso, antes de que siquiera salga. La posibilidad de “seguir” virtualmente en tiempo real a cualquier cosa o persona que te interese, ha sido bastante criticada en los últimos años por estudiosos de la comunicación y de la psicología, pero es innegable el impacto que ha tenido en la cultura pop, sobre todo entre los jóvenes que han crecido en las primeras dos décadas y media del siglo XXI, brindándoles un espacio donde compartir sus opiniones y el interés en un producto, como lo puede ser una obra literaria o cinematográfica, hasta los más comunes de todos los tiempos, los artistas; también podemos considerar aquellos sujetos más actuales que nos acompañan desde el 2008 aproximadamente y que en su camino les acompañan una enorme cantidad de fans, los creadores de contenido. 


De vuelta al punto central, dar origen a estos grupos de entusiastas admiradores se encuentra como una oportunidad para alcanzar un mayor público sin tanto esfuerzo por parte de aquel al que se admira, pues dichas personas harán lo que sea por su ídolo, promocionando y compartiendo su contenido sin parar. Sin duda alguna, si eres una figura pública, los fandoms parecen ser una chance para generar más ingresos pues, independientemente del trabajo que se decida hacer o el camino que se elija, siempre se tendrá a un grupo fiel dispuesto a seguir cada uno de tus pasos 

y enfrentar cualquier problema “a tu lado”, a pagar lo impensable por verte o comprar algún producto con tu marca, a defenderte de manera ciega ante la adversidad y a hacer lo que le pidas, con el único objetivo de demostrar su lealtad.


Algunos famosos detestan encontrarse en esta posición de ídol, invitando a su audiencia a no convertir un gusto en toda su personalidad, rechazando los fandoms y comparándolos con sectas, mientras que otros se encuentran fascinados con el concepto y han tomado la oportunidad para crear una comunidad con sus fans para mantener una relación más cercana a ellos. ¿Buenos o malos? Sin importar los problemas que puedan representar estos grupos, la presencia de los fandoms en internet y en la sociedad moderna es una realidad diaria y se han convertido en un signo icónico de la cultura pop en nuestros tiempos.



 Ilai Valencia




 
 
 

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