top of page
Buscar

En el punto: Amar al futbol

  • Carlo Clavellina
  • 25 feb 2025
  • 2 min de lectura

Por Carlo Clavellina

Alguna vez escuché a alguien decir que los hombres no somos fieles, que caemos rápidamente en las garras del engaño y rompemos las promesas del corazón. No sé quién lo dijo, no alcancé a ver al sujeto que expresó aquello, pero déjenme decirle que está más que equivocado. Quien sea que haya dicho esa burrada, debió ser un tipo que nunca ha amado, ni ha visto amar a un hombre, a su equipo de futbol.


Un hombre en una chancha de futbol es el reflejo del amor en sí, es una expresión de sentimiento como pocas veces puede verse en este mundo. Con su equipo, un hombre puede llorar, reír, tener buenos o malos recuerdos, tiempos difíciles y glorias eternas. El tipo conoce a su equipo en algún momento, en la cuna o durante la infancia, se enamora perdidamente de él y no se vuelve a separar hasta que su corazón deja de latir, incluso, algunos más fanáticos, pueden llevar esos colores para adornar su tumba.


En mi caso, por ejemplo, he sido hincha del Club Universidad Nacional desde que estaba en la cuna y he de serlo hasta el cajón, porque un día, a mis cortos seis años, me enamoré de ese puma enorme en la playera auriazul. Porque es eso, amor, ¿o de qué otra manera podemos explicar, que un hombre siga fiel a once tipos que no tienen ninguna relación con él, mas que usar el mismo color de playera? 


El amor al futbol es tan hermoso que no caduca, una vez que el sujeto ha entrado en las garras del enamoramiento con su club, que ha quedado prendido de los colores, la barra, los cánticos, las banderas, el humo, la cerveza, el bombo y las trompetas, seguirá ahí, aunque los años pasen, aunque tengan trece, veintitrés o setenta años sin campeonar. Él seguirá con su club, fiel como al principio.


Todo este palabreo es solo una excusa para defender el amor al futbol, de aquellos que lo consideran un acto retrograda… ¿qué clase de acto retrograda puede ser, si cada vez que juega el equipo son noventa minutos de no tener problemas? Son noventa minutos de un equipo tratando de ganar, y de un hincha, enamorándose cada día más.




 
 
 

Comentarios


bottom of page