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Crisis de los 20’s: ¿Es normal sentirse perdida en esta etapa?

  • Mirbill Valeria León Calderón
  • 28 ene 2025
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 23 feb 2025

Los 20’s, esa edad llena de expectativas, cambios y, muchas veces, confusión. A medida que avanzamos en la adultez, nos enfrentamos a un sinfín de decisiones: la carrera profesional, las relaciones personales, las finanzas y, sobre todo, la búsqueda de nuestra identidad. El problema es que, a menudo, estas decisiones no vienen acompañadas de la certeza de que estamos tomando el camino correcto, y eso puede ser abrumador. Es en esta encrucijada donde muchos experimentamos lo que se conoce como la crisis de los 20’s.


¿Qué es la crisis de los 20’s?

La crisis de los 20’s no es un evento puntual, sino un proceso interno que involucra el cuestionamiento profundo de nuestra vida, nuestra identidad y nuestras metas. Durante esta etapa, comenzamos a darnos cuenta de que no tenemos todas las respuestas del universo. 

Y por mas cosas que hagamos, aun seguimos sintiéndonos vacíos, o inexpertos en todo lo que hacemos, o a menudo el sentir que se nos hace tarde, pero tarde, ¿para qué precisamente?


Las expectativas sociales


A menudo, la sociedad nos dice qué deberíamos haber logrado a los 20. "A los 30 ya deberías tener todo resuelto", nos repiten. Sin embargo, esta narrativa simplista de generaciones mayores que la nuestra, ignora que cada individuo tiene su propio ritmo y que el éxito no es un camino recto. Las redes sociales, en particular, amplifican esta presión, mostrando solo los aspectos más brillantes de la vida de otros, lo que puede intensificar la sensación de que uno está "quedándose atrás". Esto puede crear una falsa percepción de que todos los demás tienen sus vidas perfectamente ordenadas, mientras que uno mismo no sabe qué hacer con su futuro.


La desconexión entre lo que soñamos y la realidad


Los 20’s son también la época en la que la juventud empieza a enfrentarse a la dureza de la vida adulta. El paso de los sueños a la realidad no siempre es suave. Si bien cuando éramos niños soñábamos con ser astronautas, artistas o empresarios de éxito, al llegar a la adultez nos damos cuenta de que alcanzar esos sueños puede ser mucho más complicado de lo que pensábamos. Este choque de expectativas y realidad puede generar una sensación de fracaso, especialmente cuando aún no se han alcanzado los objetivos que uno se había propuesto.


¿Es normal sentirse perdida?


Absolutamente. La sensación de estar perdida no es solo normal, sino que es parte del proceso de crecimiento. En realidad, la crisis de los 20’s puede ser una oportunidad para reinventarse, aprender a abrazar la incertidumbre y descubrir nuevas facetas de una misma. Es una etapa en la que no solo se trata de encontrar un trabajo o una relación, sino de comprender quién eres en un mundo que cambia constantemente.


Es el espacio donde las dudas y la experimentación se combinan para dar paso a una comprensión más profunda de uno mismo. Aceptar el caos y la ambigüedad de esta etapa es esencial para desarrollarse con autenticidad.


Pero, ¿qué es realmente esta crisis? No se trata de un diagnóstico médico ni de un término oficial, sino de una forma de describir un sentimiento que nos afecta a miles de jóvenes en todo el mundo. Es esa sensación de estar atrapado entre la adolescencia y la adultez, entre expectativas ajenas y deseos propios. Es el vértigo de tomar decisiones importantes cuando apenas estás empezando a entender quién eres.


La crisis de los 20’s no tiene una única forma. Para algunos, se manifiesta como un miedo constante a equivocarse; para otros, como la presión de cumplir con expectativas familiares o sociales. También puede sentirse como un vacío, una especie de desconexión con lo que te rodea, incluso si "en teoría" lo tienes todo.


Es importante entender que esta crisis no significa que estemos fallando. Más bien, es un reflejo de los cambios profundos que estamos atravesando, una señal de que estamos en medio de un proceso de crecimiento. Es incómodo, sí. Es confuso, definitivamente. Pero también es una oportunidad para cuestionarnos lo que queremos, lo que nos mueve, y lo que realmente significa tener éxito para ti.


Este es solo el comienzo de una conversación más amplia sobre esta etapa de la vida. En las próximas semanas, exploraremos cómo esta crisis puede moldearnos, cómo aprender a convivir con ella y, eventualmente, cómo encontrar sentido en el caos. Porque si hay algo que debemos recordar es que, aunque se sienta como una tormenta, esta etapa también puede ser el inicio de grandes cosas.


Por: Mirbill Valeria León Calderón





 
 
 

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